El arte en la educación es vital para asegurar un mejoramiento en la calidad de vida para todos los seres humanos y para la construcción de una sociedad más justa y participativa. Como profesores de arte debemos promover y potenciar la convivencia, la exploración, el aprendizaje y el desarrollo del potencial creativo de todas y todos los alumnos y alumnas a través de la realización de clases participativas, talleres, foros, presentaciones y exposiciones.
También debemos potenciar y desarrollar capacitaciones para educadores, apoderados y otros actores de la comunidad educativa con talleres relacionados con las artes en la educación, para que los participantes puedan así obtener y desarrollar conocimientos, técnicas y habilidades en el área de las artes visuales para después implementarlas en las escuelas, colegios, universidades, centros culturales y agrupaciones juveniles.
El espacio físico en donde se realicen las clases de arte deberá ser un lugar especial en la escuela, un espacio que acoja a la diversidad de los estudiantes, y que les estimule visualmente, convirtiéndose así, en un lugar de trabajo, de encuentro y de intercambio para toda la comunidad educativa.






















